"Supongo que existen otras pequeñas ciudades con una vida tan agradable como la de Olot, pero dudo que alguna de ellas sea más admirable ... Destila un carácter sereno, ordenado ... Muchas son las delicias de Olot. Gastronómicas y paisajísticas, modélico en su conceptualización el parque natural de los volcanes. También culturales: a Olot, la dialéctica artística entre modernidad y tradición es tan dura como fértil".

Antoni Puigverd la Vanguardia